Relatos reales de una historia de sexo inhumana. Margot, gracias...

martes, 30 de agosto de 2011

Sexo en la cocina

Pocas cosas me ponen más que ver a una mujer cocinando para mi y saber que le voy a comer el coño y que no puede moverse porque se le quemaría la cena. Eso es lo que hice una de las primeras noches con Margot. La verdad es que su coño es algo sumamente precioso y creo que mi boca y él se han hecho amigos íntimos. 

Le levanté el vestido, le aparté el tanga y mientras ella decía "que haces" con voz sensual, mi boca empezó a devorarla entera. No tardó mucho en correrse para mi desgracia, ya que me encanta tener mi cara empotrada contra su coño. Me levanté, la puse encima del mueble de la cocina y follamos con tanta intensidad que ese rincón de la cocina ya tiene un recuerdo en nuestra memoria. Cuanto placer en tan poco espacio y no hablo de la cocina.

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