Relatos reales de una historia de sexo inhumana. Margot, gracias...

domingo, 28 de agosto de 2011

10 polvos en 12 horas

Aparentemente era un fin de semana normal: playa, comida, cena, polvo, desayuno, otro polvo, comer y hasta el lunes. Pero no !!!
El camino a la playa en coche fue el preludio de lo que sería el fin de semana más sexual de nuestras vidas (hasta la fecha, con ella nunca se sabe). Comida de polla mientras conducía. Para no ensuciar nada, se tragó el esperma sin dejar gota. Solo de recordarlo me excito de nuevo.
Al llegar a casa había que ducharse y si tuviese que repetir un polvo en mi vida, repetiría este. No exagero si digo que estuvimos una hora dentro de la ducha de cristal, con el agua abierta, follando sin parar: en el suelo, contra la pared, ella en mis brazos, sexo oral, corridas en la cara, ... El cansancio nos llevó a la cena, donde literalmente, cené a Margot entera: en la mesa, en la silla, en el sofá, ... Los dos polvos en la cama fueron lo de menos, si no fuese porque me comió el ano con tanta intensidad que me corrí en su boca, mientras ella sonreía. El beso que nos dimos con el esperma en nuestras bocas, selló nuestro compromiso sexual.
No sé porqué, pero intuyo que no será el último sábado de este tipo. Supongo que los 40 polvos de esa quincena de junio influyen.

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