Le levanté el vestido, le aparté el tanga y mientras ella decía "que haces" con voz sensual, mi boca empezó a devorarla entera. No tardó mucho en correrse para mi desgracia, ya que me encanta tener mi cara empotrada contra su coño. Me levanté, la puse encima del mueble de la cocina y follamos con tanta intensidad que ese rincón de la cocina ya tiene un recuerdo en nuestra memoria. Cuanto placer en tan poco espacio y no hablo de la cocina.
Relatos reales de una historia de sexo inhumana. Margot, gracias...
martes, 30 de agosto de 2011
Sexo en la cocina
Pocas cosas me ponen más que ver a una mujer cocinando para mi y saber que le voy a comer el coño y que no puede moverse porque se le quemaría la cena. Eso es lo que hice una de las primeras noches con Margot. La verdad es que su coño es algo sumamente precioso y creo que mi boca y él se han hecho amigos íntimos.
domingo, 28 de agosto de 2011
10 polvos en 12 horas
Aparentemente era un fin de semana normal: playa, comida, cena, polvo, desayuno, otro polvo, comer y hasta el lunes. Pero no !!!
El camino a la playa en coche fue el preludio de lo que sería el fin de semana más sexual de nuestras vidas (hasta la fecha, con ella nunca se sabe). Comida de polla mientras conducía. Para no ensuciar nada, se tragó el esperma sin dejar gota. Solo de recordarlo me excito de nuevo.
Al llegar a casa había que ducharse y si tuviese que repetir un polvo en mi vida, repetiría este. No exagero si digo que estuvimos una hora dentro de la ducha de cristal, con el agua abierta, follando sin parar: en el suelo, contra la pared, ella en mis brazos, sexo oral, corridas en la cara, ... El cansancio nos llevó a la cena, donde literalmente, cené a Margot entera: en la mesa, en la silla, en el sofá, ... Los dos polvos en la cama fueron lo de menos, si no fuese porque me comió el ano con tanta intensidad que me corrí en su boca, mientras ella sonreía. El beso que nos dimos con el esperma en nuestras bocas, selló nuestro compromiso sexual.
No sé porqué, pero intuyo que no será el último sábado de este tipo. Supongo que los 40 polvos de esa quincena de junio influyen.
El camino a la playa en coche fue el preludio de lo que sería el fin de semana más sexual de nuestras vidas (hasta la fecha, con ella nunca se sabe). Comida de polla mientras conducía. Para no ensuciar nada, se tragó el esperma sin dejar gota. Solo de recordarlo me excito de nuevo.
Al llegar a casa había que ducharse y si tuviese que repetir un polvo en mi vida, repetiría este. No exagero si digo que estuvimos una hora dentro de la ducha de cristal, con el agua abierta, follando sin parar: en el suelo, contra la pared, ella en mis brazos, sexo oral, corridas en la cara, ... El cansancio nos llevó a la cena, donde literalmente, cené a Margot entera: en la mesa, en la silla, en el sofá, ... Los dos polvos en la cama fueron lo de menos, si no fuese porque me comió el ano con tanta intensidad que me corrí en su boca, mientras ella sonreía. El beso que nos dimos con el esperma en nuestras bocas, selló nuestro compromiso sexual.
No sé porqué, pero intuyo que no será el último sábado de este tipo. Supongo que los 40 polvos de esa quincena de junio influyen.
sábado, 27 de agosto de 2011
Oh my God
"Oh my God" fue el primer grito de Margot tras comerle el coño por primera vez. "Me vuelves loca" fue para el primer polvo. "You are the best" fue lo que dijo mientras la follaba por detrás contra la pared de la cama.Ese día nuestros cuerpos se dieron cuenta de que estaban hechos el uno para el otro. De esto hace tres meses. Tres meses muy intensos a los que sumaremos más. Lo que hicimos ayer por la noche lo explicaré en otro post, porque antes os quiero explicar estas semanas de sexo a todas horas. Siguiente post: 10 polvos en 12 horas.
viernes, 26 de agosto de 2011
Primera cita: "Hoy no te follo"
Nos conocimos hace 3 años por temas de trabajo pero durante los 2 últimos años perdimos el contacto. Le envié un mail y respondió al segundo (aún no era consciente de que la disponibilidad era uno de sus puntos fuertes). En una semana cenábamos juntos en un restaurante.
Conversación muy fluida como si nos hubiésemos visto cada día durante esos últimos 2 años. Lo curioso es que todas las palabras que salían de su boca (aún no sabía de lo que era capaz esa boca) eran para hablar de sexo.
Al salir del restaurante le dije que después de hablar tanto de sexo, quería ir a su casa. "Vamos, pero hoy no te follo", esto es lo que dijo. Me jodió, pero ahora no cambiaría nada esa noche en su casa (aún no sabía lo que viviriamos en esas 4 paredes durante las siguientes semanas). Subimos en ascensor (aún no sabía lo que viviría en esos 2 metros cuadrados una noche de julio). No hubo sexo, pero hubo tanta pasión en los violentos besos y abrazos, que esa día los dos nos dimos cuenta de una cosa: nuestros cuerpos habían nacido para estar juntos.
Y tanto que estarían juntos...al cabo de dos días
Conversación muy fluida como si nos hubiésemos visto cada día durante esos últimos 2 años. Lo curioso es que todas las palabras que salían de su boca (aún no sabía de lo que era capaz esa boca) eran para hablar de sexo.
Al salir del restaurante le dije que después de hablar tanto de sexo, quería ir a su casa. "Vamos, pero hoy no te follo", esto es lo que dijo. Me jodió, pero ahora no cambiaría nada esa noche en su casa (aún no sabía lo que viviriamos en esas 4 paredes durante las siguientes semanas). Subimos en ascensor (aún no sabía lo que viviría en esos 2 metros cuadrados una noche de julio). No hubo sexo, pero hubo tanta pasión en los violentos besos y abrazos, que esa día los dos nos dimos cuenta de una cosa: nuestros cuerpos habían nacido para estar juntos.
Y tanto que estarían juntos...al cabo de dos días
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